grafiter@s
Me niego acreer que lo que hacen l@s grafiter@s sea un acto de libertad -según ell@s- claro. En todo caso y siendo benevolente los definiré como gamberros.
En nuestra sociedad y con mucha facilidad, confundimos libertad con libertinaje. Y verdaderamente la libertad de uno termina cuando empieza la del otro. Pues bien, esta gente- l@s grafiter@s- no respetan la libertad de los ciudadan@s, es mas los agreden con sus pintadas horribles que lo único que hacen es manchar -contaminar diría yo- las paredes, puertas y demás mobiliario público que se les pone por delante.
Estoy convencido que es una manera grave de contaminar y verdaderamente ensucian de una manera grave nuestro entorno.
A mi me gusta el arte del "grafitti" y bien entendido y elaborado es muy bonito. Posiblemente deberían habilitar mas espacios públicos para que l@s verdader@s artistas del "grafitti" pudieran expresar lo que llevan dentro mediante esta estetica. Todo lo demás son cochinadas y agrasiones a la ciudadanía.
Salud y Música.
Adeuuuuuuuuuuuuu
PD: Libro recomendado. El violín del diablo de Joseph Gelinek de la editorial Plaza y Janés.
En nuestra sociedad y con mucha facilidad, confundimos libertad con libertinaje. Y verdaderamente la libertad de uno termina cuando empieza la del otro. Pues bien, esta gente- l@s grafiter@s- no respetan la libertad de los ciudadan@s, es mas los agreden con sus pintadas horribles que lo único que hacen es manchar -contaminar diría yo- las paredes, puertas y demás mobiliario público que se les pone por delante.
Estoy convencido que es una manera grave de contaminar y verdaderamente ensucian de una manera grave nuestro entorno.
A mi me gusta el arte del "grafitti" y bien entendido y elaborado es muy bonito. Posiblemente deberían habilitar mas espacios públicos para que l@s verdader@s artistas del "grafitti" pudieran expresar lo que llevan dentro mediante esta estetica. Todo lo demás son cochinadas y agrasiones a la ciudadanía.
Salud y Música.
Adeuuuuuuuuuuuuu
PD: Libro recomendado. El violín del diablo de Joseph Gelinek de la editorial Plaza y Janés.
Comentarios